PRISIONEROS DE ESPERANZA

                                                          Por Tevni Grajales


LA PARÁBOLA DE LA BODA ...el rey viene a ver a los invitados y encuentra a uno que no tiene el vestido de boda...Mateo 22:11( Los ricos conservaban roperos con vestidos para los invitados a la fiesta... 2 Reyes 10:18-28)

 La parábola tiene dos instancias. Además de aceptar la invitación a las bodas lo que representa la entrada al reino, hay un requerimiento de vestirse de la justicia de Cristo.

 Los pecados considerados como transgresiones son perdonados por medio de la Cruz, pero todos esos pecados o transgresiones son manifestaciones externas de una enfermedad interna- una enfermedad moral por supuesto- la enfermedad del pecado.

 Ejemplo: una enfermedad que se revela por sus síntomas pero más que eliminar los síntomas, se deben erradicar las causas que originan dichos síntomas.(La alta presión causa daños en los órganos pero la solución no está en curar los órganos afectados,0 sino en controlar el problema de la presión sanguínea).

 Detrás de las cosas que hacemos, todos sabemos que existe una fuerza que nos impele o empuja a hacerlas. A menos que Dios provea una redención que elimine tanto el pecado que se arraiga en lo más profundo de mi ser, como el pecado que brota desde allí y se manifiesta en mis palabras y conducta, la redención será imperfecta. Un nuevo comienzo. NO es el final sino el inicio de una lucha con una nueva perspectiva de futuro.

 Cuando David reflexionó respecto a que había hecho con Urías heteo y con su mujer Betsabé, llegó a percibir la necesidad no solo del perdón de la transgresión cometida, sino la necesidad de quedar libre de aquello que lo conducía a pecar. Y clamó con las palabras del Salmo 51: "Crea en mí Oh Dios un corazón limpio, y renueva un espíritu recto de mí"

 Existe una permanente acción refleja entre la conciencia del hombre y su conducta. Mi conciencia respecto a un objeto o persona, determina mi conducta hacia ello. Y a medida que actúo respecto a eso, mi conciencia se ve afectada y alterada.

 Cuando vemos por primera vez a una persona, tomamos conciencia de su existencia y actuamos con esa persona de acuerdo con los conceptos o ideas que nos hemos hecho de ella. Actuamos de acuerdo a nuestra conciencia de la persona.

 Imagínese que Ud. camina de noche por una calle solitaria y repentinamente toma conciencia de que una persona parece estar esperándole en un callejón. ¿Cómo se conduciría desde aquel momento? ¿Qué haría si cuando Ud. apresura pasos y pasa a la acera del otro lado, la otra persona hace lo mismo? ¿Qué determinará su conducta posterior? sin lugar a duda, la conciencia que Ud. tenga de la situación.

 Pero ahora cambiemos la escena y pensemos que caminamos por la misma calle, solo que en esta ocasión, nos encontramos con un niño que está llorando. ¿Cuál sería su comportamiento?

 Es probable que Ud. se vea tentado a detenerse para hablar con el niño y prestarle ayuda. Qué hace la diferencia entre una situación y otra? Simplemente la conciencia que Ud. tiene acerca de las cosas. Pero tenga mucho cuidado porque su conciencia puede estar equivocada ( esta es una forma de mala conciencia) pues detrás del niño indefenso, puede estar una pandilla de bandoleros para asaltarlo. Las apariencias engañan.

 Haciendo una disgregación en lo que estamos diciendo, conviene mencionar que nosotros contribuimos de una manera u otra, a la conciencia que los demás tengan de nosotros. A veces una jovencita sencilla e inocente puede involucrarse en situaciones desagradables por los mensajes que emite con su hablar, caminar o vestir. Porque es muy difícil pensar que un animal que grazna como pato, camina como pato, nada como pato y tiene plumas de pato, no sea un pato.

 Volviendo a nuestro tema, es nuestra mayor necesidad, desarrollar un sentido correcto de la realidad. De las cosas que nos rodean, de la presencia y la grandeza de Dios, de la misión y el propósito que tenemos en la vida. De tal manera que tengamos una conciencia purificada.

 "Una conciencia contaminada, implica una concepción equivocada de las cosas, una conciencia orientada y centrada en las cosas que corrompen y contaminan la vida. Y como consecuencia natural, esta conciencia sugiere cosas que no son puras, es la conciencia de una persona que no se ha entregado a Cristo o que habiendo aceptado a Cristo, no se ha apropiado del don de la pureza que Dios ofrece.

 Permítanme enumerar a manera de ilustración algunos asuntos que resultan de una conciencia contaminada de cosas corruptas:

  Físico: inclinación a la auto-indulgencia,la holgazanería, y la sensualidad.

  Mental: pereza mental, codicia, deshonestidad al tratar con la verdad, impureza de pensamientos.

  Espiritual: tendencia a la insensibilidad espiritual, la negligencia de las cosas espirituales, tendencia a transigir o ceder ante lo malo.

 Como resultado esta situación en la vida de quien el pecado todavía se anida en su conciencia, se llega a manifestar una gama de conductas en la vida tales como:

Falta de amor, envidia, malicia y odio. (Esto se manifiesta en falta de voluntad para perdonar cuando somos ofendidos e indisposición para reconocer cuando hacemos mal a otro). Se produce la violación de la verdad, el engaño (dar una visión equivocada a otros sobre un asunto) el fraude ( una visión equivocada a otros con el propósito de sacar ganancia) la calumnia ( que es dar un falso informe para causar daño a otro) la violación de la justicia, la disposición rencorosa, la rudeza, la falta de civismo, de solidaridad, y hasta el robo descarado.

Con frecuencia esta situación natural interna en nosotros, hace que no veamos a las personas, las cosas o los asuntos de la manera como debemos hacerlo y esa visión distorsionada produce en nosotros una actitud equivocada hacia las personas, las cosas y los asuntos que tratamos. Sabemos que esto está mal, y clamamos en la agonía de nuestro corazón porque lo bueno que vemos, no lo podemos hacer."(Campbell, Morgan)

 ¡ "Miserable de mí! Quién me librará de este cuerpo de muerte? Rom 7:24

 La visión de lo ideal está delante de nosotros, pero nos falta el poder para realizarlo. Lo que necesitamos de manera suprema es que nuestra naturaleza interior pueda ser tomada y purificada. No necesitamos meramente el perdón de nuestros pecados sino una conciencia que sea limpia. Necesitamos una limpieza que vaya más profundo que la superficie del pecado sino que penetre la trama y urdimbre, hasta la fibra de nuestro ser. El agua no lo puede hacer, se necesita fuego. El agua no es suficiente, se demanda el infinito misterio de la sangre.

  "La fuente del corazón debe ser purificada antes que los raudales sean puros... la vida del cristiano no es una modificación o mejora de la antigua, sino una transformación de la naturaleza. Se produce una muerte al yo y al pecado y una vida enteramente nueva. Este cambio puede ser efectuado únicamente por la obra eficaz del Espíritu Santo " (DTG,143).

  No es posible explicar cómo sucede esto, pero la sustancia del mensaje del Nuevo Testamento es que, por la sangre de Cristo, el ser humano no sólo encuentra perdón del pecado sino también purificación del pecado, regeneración, nueva creación; de modo que la conciencia manchada llega a ser una conciencia pura.

  El matapalo es una planta cuya semilla, por la acción del viento, se anida en las ramas de un árbol y luego al crecer cubre el árbol gradualmente hasta que lo destruye sustituyéndole. De la misma manera el viento del Espíritu debe traer a nosotros una nueva naturaleza. La cual debemos permitir que germine y se desarrolle en nosotros, sustituyendo nuestra naturaleza pecaminosa.

 No podemos pretender que por nuestro esfuerzo propio podremos cambiar nuestra conciencia. (Pablo dice: los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios ni tampoco pueden. Rom.8:7). Pero debemos estar listos y deseosos de abandonar de una vez y para siempre todo lo que permite que el pecado actúe en nosotros. Debemos ponernos , lo más lejos que nos sea posible, del lugar donde se peca. (Hay que dejar de alimentar a la naturaleza carnal y fortalecer la espiritual, tal como lo describe la ilustración de los perros feroces que pelean cuando se encuentran. El hombre alimentaba al perro que deseaba que ganara). Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne viviréis (Rom. 8:13).

 Esto significa que si Ud. desea liberarse de pensamientos impuros tiene que comenzar quemando sus afiches, cuadros, videos, revistas, fotografías, impuras. Si desea vencer su tendencia al consumo del cafe, cerveza, alcohol, debe deshacerse de la cafetera, el vaso o la botella que tiene en el lugar más secreto de la casa.

"Asi también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús Señor nuestro.". Rom. 6:11-13,19.

La limpieza de la conciencia se logra siempre que una persona arriesga todo en Cristo y confía absolutamente en El. Si Ud. viene a el alli donde está, y asi como se encuentra, con su falsa conciencia pero con una firme determinación de que:

  1. Cortará toda cuerda que le ata a la vida antigua,

2. Quemará todo puente que lo une a ese pasado pecaminoso,

3. Permanecerá separado para servir a su Salvador

4. Confiará en Jesús,

 El quebrantará el poder del pecado y dejara ir libre al prisionero. La promesa es para nosotros; la que dice: " Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalem; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador... y tú también por la sangre de tu pacto serás salva; yo he sacado tus presos de la cisterna en que no hay agua. Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza;..."Zac. 9:9-12.


Alajuela, Costa Rica

1993