Propuestas educativas para el desarrollo del individuo o persona

Por Tevni Grajales


Este documento identifica y define algunas propuestas educativas que comparten el propósito de promover un cambio en la escuela tradicional. Estas propuestas afirman que la educación se ha centrado en la enseñanza (el papel del maestro) en lugar del aprendizaje (la experiencia del alumno), en los contenidos que la sociedad valora (el programa curricular) en lugar del desarrollo de la persona (los intereses, las necesidades y las potencialidades del estudiante). Son corrientes educativas que aspiran a algo más que un cambio de métodos o estrategias educativas, proponen un replanteamiento de los principios y supuestos que sustentan el quehacer educativo y requieren de un cambio de actitud por parte del maestro.

El trabajo contiene dos partes, la primera identifica y define de manera simple y breve cada una de las propuestas. La segunda parte considera desde la perspectiva filosófica algunas estrategias e implicaciones operativas.

Definiciones

La clase multigrado es aquella constituida por estudiantes de dos o más niveles de grado, en la que están presentes varias edades, habilidades e intereses y que opera dentro del marco de referencia del sistema de grados. En ella cada alumno se ubica a sí mismo en un grado en particular aunque la forma como se agrupan los alumnos elimina los límites de grados de tal manera que permite a los estudiantes moverse de un grado a otro. Pero formalmente el alumno pertenece a un grado en particular y se mueve según ese patrón de un año escolar al otro.

La clase sin grado consiste en cualquier forma de educación que se divorcia de la forma tradicional de instrucción por grados y permite que los estudiantes avancen al paso de sus capacidades individuales. Esta forma de organización utiliza las formas de agrupamiento de las clases multigrado, de manera que el multigrado puede considerarse una forma de programa sin grado. Este modelo sin grado representa un desafío más abierto al sistema tradicional de grados y puede ser establecido en lugares donde la educación es menos controlada por el sistema.

Tanto la educación sin grado como multigrado existen desde que hay alumnos; y desde que se originó la escuela, los maestros hacen esfuerzos por individualizar su enseñanza de manera que sea relevante a sus alumnos.

La escuela de edades cruzadas o mixtas es otra expresión de la escuela sin grado en la que los alumnos se agrupan a partir del propósito expreso de mezclar estudiantes de diversas edades con la intensión de sacar ventaja de las diferencias que aportan los alumnos. La interacción potencial de este tipo de agrupamiento tiene implicaciones en el desarrollo de la cooperación en lugar de la competición, en las oportunidades para la socialización, para crear un ambiente intelectual superior y para el proceso de desarrollo moral del estudiante.

La educación personalizada es un cambio de actitud ante la educación especialmente en la relación educativa entre el educador y el educando. Es poner en práctica un desarrollo lógicodel concepto del hombre como persona con el propósito de que el educando asuma ser él mismo el agente principal de su propia educación. Tiende a despertar en el alumno el espíritu de iniciativa y observación, la adquisición de hábitos, la sociabilidad, la responsabilidad siempre y cuando se realiza en un sujeto que posee rasgos propios, que vive y obra como persona. Requieredel docente un acercamiento al alumno individual concreto, como persona, no al alumnado como colectividad.

La educación individualizada desde la perspectiva del nuevo humanismo se concentra en desarrollar la totalidad de la persona como individuo –intelecto, emociones, valores, moral y sentimientos- mediante relaciones interpersonales cálidas, abiertas, de apoyo, facilitadoras y no amenazantes. La atención se centra de manera directa en el individuo. El grupo sigue existiendo, pero el énfasis se pone en el bienestar y el crecimiento individual. El grupo simplemente ayuda a proveer algunas de las condiciones para el desarrollo individual.

Perspectiva teórica-filosófica

Los supuestos fundamentales que caracterizan la educación multigrado o sin grado sostienen que la efectividad del aprendizaje, la motivación para aprender y la salud mental de los alumnos aumenta cuando se permite al estudiante avanzar en el curriculo según su ritmo. Agrupar a los alumnos según sus diferencias y no según sus similaridades los despierta, permite que aprendan de sus diferencias, mejor representa el mundo exterior del niño constituido por diversos niveles de madurez y habilidad; el programa introduce diferencias en el progreso vertical de curriculo; remueve el estigma de pertenecer a un grupo de bajo aprendizaje, reduce al mínimo los problemas remediales al requerir el dominio de una destreza antes de avanzar al siguiente nivel, reduce la regimentación que caracteriza el grado tradicional y satisface las aspiraciones de desarrollo personal y democracia en la educación (como lo propusieron Rousseau, Pestalozzi, Dewey y Piaget).

El éxito de la escuela está determinado por la clase de maestro que tiene, la filosofía del maestro, su grado de experiencia real y el grado de aprovechamiento del potencial con que cuenta. Aunque el proceso de enseñanza es importante, la escuela debe prestar especial atención al proceso de aprendizaje donde el alumno debe ser un agente activo. El alumno entiende lo que recibe por medio de los procesos asimilar y acomodar. Estos últimos son funciones fundamentales en proceso de aprendizaje y crecimiento según Piaget.

La asimilación es el proceso (correspondiente a la comprensión) por el cual el alumno absorve y organiza las experiencias que tiene de las activides que realiza. La acomodación es una modificación que el alumno hace como resultado de su asimilación siendo que muchas situaciones o experiencias que obtiene no se ajustan a sus patrones conocidos. Como consecuencia tiene que encontrar la manera que integrar, las nuevas experiencias, modificando sus patrones conocidos. Esta parte importante del aprendizaje o del desarrollo intelectual la efectúa el niño, como agente de su aprendizaje personal, por medio de sus acciones. El alumno debe disponer de condiciones de apoyo que le permitan ser un aprendiz activo y se deben aprovechar sus preguntas y direcciones como plataformas para los siguientes pasos de su aprendizaje. Necesita libertad para experimentar, oportunidades para interactuar dentro de una ambiente de apoyo enriquecido y construir intereses para una interacción continua en la que haya lugar para asimilar y acomodar.

Los modelos de instrucción conforman tres o cuatro grupos. Los que se centran en el individuo y el desarrollo de sus características personales, los que se centran en los grupos humanos para enfatizar la energía del grupo, destrezas interpersonales y compromiso social; los que se preocupan por la enseñanza de conceptos, formas para incrementar el conocimiento de disciplinas y métodos para incrementar la capacidad intelectual del alumno. Y probablemente un cuarto grupo que aplica modelos psicológicos de condicionamiento operante en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Cada uno de estos modelos de instrucción puede ser aprovechado en el aula multigrado, previa una seria reflexión las condiciones, propósitos e implicaciones de su uso particular.

Estrategias e implicaciones prácticas

La tutoría de compañeros

Los estudiantes aprenden uno de otros y cada alumno debería tener la oportunidad de jugar el papel de maestro hacia otros siendo que los muchachos aprenden más enseñando a otros. La práctica viene desde la antigüedad y tiene una larga y honorable historia en la educación; tiene ciertos riesgos que requieren que sea utilizada con prudencia. Pero puede ser muy fructífera si se utiliza para que los alumnos se unan para co-operan sus proyectos a fin de resolver sus necesidades.

La tutoría de iguales produce beneficios a partir de las experiencias emocionales y psicológicas de los que participan. Incrementa la confianza, aumenta el auto concepto al poder modelar una conducta aprobada socialmente como lo es la del maestro, incrementa la auto confianza al sentirse útil. Además, los alumnos a menudo se relajan más ante un tutor que ante el maestro. También se observa que esta actividad fomenta el respeto mutuo, la comprensión o tolerancia y la cooperación, desarrolla mejores actitudes en la relaciones entre los alumnos de diversas edades y facilita el trabajo del maestro.

La práctica de asignar a un alumno la responsabilidad de ayudar en su aprendizaje a uno o varios compañeros, despierta mucho interés y emoción en el alumno tutor y a veces puede ser causa de cierto grado de ansiedad entre aquellos que tienen un alto sentido de responsabilidad; pero al mismo tiempo incrementa en el tutor mejores actitudes hacia el aprendizaje y es una forma de reafirmar sus conocimientos y destrezas. La mejor evidencia que se puede tener de que una persona ha aprendido algo es cuando ella puede enseñarselo a otro; la suma de la evaluación.

White afirma "la cooperación debería ser el espíritu del aula, la ley de su vida. El maestro que logra la cooperación de sus alumnos se asegura una ayuda invaluable para mantener el orden. En el servicio prestado en el aula, más de un muchacho, cuya inquietud conduce al desorden y la insubordinación, hallará salida para su exceso de energía. Ayuden los mayores a los menores, los fuertes a los débiles y, cuando sea posible, llámese a cada uno a hacer algo en lo cual sobresalga. Esto estimulará el respeto propio y el deseo de ser útil" (La Educación, 277)

La diferenciación de la instrucción

Agrupar los niños de manera que tengan la misma edad a fin de homogenizar los grupos es practicar una falacia. Los individuos vienen a la situación educativa con sus temperamentos personales, sus historias, sus propósitos y cada uno interactúa con una situación educativa en particular de manera diferente y con diferente resultado. No importa cuán intensa sea la presión social a favor de la conformidad, cada persona retiene características individuales muy particulares. Esta es la causa por la cual los educadores continúan su búsqueda de las formas para individualizar la instrucción. Además la búsqueda continúa porque la educación individualizada es consistente con los principios democráticos, tiende a desarrollar individuos informados, pensadores, promueve la autodirección, la creatividad y educa de manera eficiente. La alternativa es ignorar las diferencias, tolerarlas como si fueran una desventaja o intentar erradicarlas.

Algunos de los esfuerzos desarrollados en esta dirección son los de la Fundación Kettering de Dayton, Ohio y la del Research and Development Center for Cognitive Learning, de la Universidad de Wisconsin que propone el programa individuallly guided education (IGE).

El desarrollo del sentido de responsabilidad y auto-dirección

Al tiempo que no renuncia a su responsabilidad de tomar decisiones y dirigir ciertos aprendizajes, el maestro debe crear situaciones en las que el estudiante asuma la responsabilidad y la autodirección. Este es uno de los objetivos primarios de la educación cristiana según lo propone White (1974) "todo ser humano, creado a la imagen de Dios ha sido investido de un poder semejante al de su Creador –la individualidad, la capacidad de pensar y hacer... desarrollar este poder es la obra de la verdadera educación".

La necesidad del momento, en educación, es la de estudiantes que asuman responsabilidad personal por su aprendizaje a fin de que lleguen a ser aprendices independientes (que sepan cómo aprender).

La instrucción individualizada crea las condiciones para que el estudiante aprenda a hacer decisiones y asuma la responsabilidad por sus consecuencias. Para que esto sea efectivo el maestro debe demostrar confianza en la capacidad de auto dirección de los alumnos de manera que el estudiante pueda participar en el registro y control de sus resultados. El niño debe tomar parte en el planeamiento y la toma de decisiones; siendo que aprende a su manera y a partir del marco de comprensión presente, debe tener parte en la determinación de los procedimientos de aprendizaje que utilizará. Esto genera niveles de compromiso, involucramiento y propósito que no es posible lograr de otra manera en los alumnos.

La flexibilidad y la continuidad

La eficiencia en la administración del aprendizaje requiere que la escuela provea al maestro de sistemas de apoyo y máxima flexibilidad, lo cual contraría el propósito inconfeso de la organización de las escuelas por grados o edades. En cambio, la organización y la interacción de los elementos del aula en la educación multigrado o multiedades se fundamenta en la apertura. La flexibilidad es requerida en el aprendizaje, las condiciones para aprender, las relaciones humanas, contenidos, actividades y métodos, horarios y el uso del espacio. La informalidad del aula da lugar al menor número de reglas y regulaciones que sean necesarias. Tanto el maestro como el alumno tienen que experimentar una sensación de libertad.

La educación centrada en la persona del alumno requiere que de procedimientos administrativos flexibles, en ella se permiten y promueven interacciones informales, el horario diario es menos rígido con un sentido de totalidad en la jornada diaria la cual fluye de manera suave y natural sin estar segmentada en pequeños pedazos, se le concede a los alumnos la oportunidad de programar sus trabajos dentro de un margen relativamente apropiado de tiempo, según los objetivos que se tienen.

A fin de facilitar la instrucción la escuela necesita proveer de una amplia variedad de alternativas respecto a tamaño del la clase, techos académicos, uso de grupos grandes y pequeños, disponibilidad de espacio, horarios y personal.

También es importante que se desarrolle una fuerte relación entre el alumno y el maestro y entre el maestro y la familia del alumno lo cual se logra con facilidad cuando el alumno permanece varios años en una grupo con los mismos maestros, de igual manera resulta posible dar seguimiento a sus fortalezas y debilidades cuando permanece por varios años en el mismo contexto educativo. Lo cual no es posible lograr de manera eficiente cuando el alumno cambia de maestro cada año.

El desarrollo social y la cooperación

Para desarrollar capacidad para la interacción social el alumno deberá disponer de muchas oportunidades para vivir en un grupo social donde puede practicar la forma de responder y atender las situaciones que enfrenta en su ambiente.

La escuela asumió las funciones de socialización que una vez fueron tarea de la familia, la iglesia y otras instituciones semejantes. La escuela no es una tienda donde se vende instrucción, también debe transmitir valores y actitudes. Pero la escuela está limitada en sus capacidad para asistir a la socialización del alumno mientras que se concentre en una sola forma de aprendizaje, la formal.

Cuando se agrupan alumnos de diversas edades o grados en la misma aula, los estudiantes son motivados académicamente por los de más edad y son apoyados emocionalmente por los que tiene menor edad. Se desarrollan lazos de afecto y admiración hacia los alumnos mayores al tiempo que se cultivan actitudes protectivas hacia los menores, de manera que las actitudes, los valores y las creencias de los alumnos se expanden, el grupo es para vivir y para aprender.

En el aula multiedades el alumno mayor se relaciona con el menor de la misma forma como lo hace en el barrio o colonia, en las grandes familias y en los lugares de juego donde los niños interactúan si el control de un adulto. Los muchachos dependen unos de otros para el liderazgo, para recibir la ayuda directa necesaria, para llevar adelante lo que hay que hacer y para preguntar y responder. Estas relaciones parecen naturales pero son el producto de la forma como se conforma el grupo social lo cual al mismo tiempo determina sus conductas.

Pero en el aula donde todos tienen la misma edad, las expectativas que los alumnos tienen respecto a los otros, cambia. Ya no hay grandes y pequeños, más fuertes y menos fuertes, con más experiencia y menos menos experiencia. La organización del grupo se hace difícil y complicada por que tienen que crear nuevas relaciones. La forma de organizarse requiere que den respuestas a preguntas como: ¿quién es el más inteligente? ¿En qué? ¿Quién es el más rápido, el más hermoso, el mejor vestido? ¿Quién es el favorito del maestro? ¿Quién es el más fuerte, el que trepa mejor? Y como resultado de las respuestas a estar preguntas pronto el grupo determina quién es el más lento, el más tonto y el más gordo. No se pretende decir que este tipo de identifaciones no tengan lugar en un aula de edades cruzadas, puesto también al ambiente externo al aula ejerce su efecto en lo que sucede dentro del aula, pero las respuestas a estas preguntas no asumen la importancia que tienen en el aula tradicional.

En el aula multigrado se reduce la necesidad de juzgar y categorizar a los alumnos siendo que se hace evidente al comparar las diversas edades y niveles que constituyen el aula. La estabilidad resultante relaja al alumno pues sabe que pertenece al grupo. Pero en el aula tradicional la situación es diferente, allí aumenta de manera inadvertida la necesidad de que unos y otros se juzguen y ordenen. Como resultado hay fricción e inestabilidad.

En el aula de edades cruzadas el acto de ayudar a otros resulta natural y necesario, pero pedir ayuda u ofrecer ayuda a otro compañero, por lo general, es una inconducta en el aula tradicional a menos que el maestro lo haya autorizado.

En un aula de multiedades, se reduce la competencia y se incrementa el espíritu de comunidad. La rivalidad entre compañeros tiende a ser reemplazada por la aceptación amigable de las diferencias, sobre todo cuando los niveles pierden su importancia mediante la diversidad de habilidades e intereses. El mutualismo tiende a ocupar el lugar del individualismo, la cooperación sustituye la competencia, el altruísmo sustituye la actitud destructiva. El crecimiento y desarrollo del ser tiene lugar junto con el crecimiento y desarrollo de la interdependencia, en el contexto de las relaciones con otros. Pero es indispensable destacar que todas esta cosas tienen lugar cuando el maestro no es el centro del programa y cuando renuncia a la idea de dominar la interacción.


Universidad de Montemorelos

Mayo del 2002